Comenzaron, este lunes, las obras de remodelación de la Terminal de Ómnibus, Juan Domingo Perón de General Ramírez.
Según explicó la intendenta, Flavia Pamberger, «se van a reformar los baños, la sala de espera y las boleterías». Todas las tareas están a cargo de personal municipal.
Es por ello, que durante un plazo estipulado en tres meses y mientras se desarrollen los trabajos, habrá modificaciones en el funcionamiento del lugar, pero no se interrumpirá la prestación del servicio.

La boletería ya funciona en el ingreso a la terminal, los colectivos ingresan normalmente por las dársenas y para los usuarios habrá baños químicos que se ubicarán en el patio del edificio. Además, durante la mañana la oficina de Tránsito se podrá utilizar como sala de espera.
Etapas de la obra
La obra se dividirá en tres etapas. En la primera, que comenzó este lunes 27 de mayo, se demolerá el suelo y mampostería en general; luego se realizarán los trabajos de mampostería e instalaciones y finalmente, las terminaciones y accesorios. Si todo va bien, en tres meses la terminal luciría renovada.
Si bien en su momento estaba el proyecto para trasladar el edificio a la zona del acceso de la ciudad, sobre todo para facilitar el ingreso y egreso de los colectivos, la iniciativa no prosperó y más aún en el actual contexto económico, se optó por remodelar las antiguas instalaciones.
Terminal desoladora

Si bien en el edificio se habían realizado remodelaciones en sucesivas gestiones y sobre todo, tareas de pintura; producto del paso del tiempo, la antigüedad del lugar y los daños que provocan algunos usuarios, el estado era desolador.

Ya sin ningún local comercial desde hace tiempo, especialmente por la noche, últimamente el edificio se encontraba con poca iluminación, una sala de espera fría y baños con roturas y mal estado en general, por lo que era imperioso que se encare una obra de este tipo, ya que los usuarios reclamaban y quienes llegaban a la ciudad por primera vez, no se llevaban la mejor impresión del sitio.
Ahora será cuestión de esperar si las obras son duraderas, si realmente le cambiarán la cara al lugar o son un parche más como los tantos que ya se hicieron en el tradicional edificio de calle 25 de Mayo. (Informe Litoral)





















































